LA HISTORICA CARTA DE EL 666 AL CORONEL CAAMAÑO,
DEL 24 DE DICIEMBRE DE 1967.
(“Proyecto 666” de Michel Smiely “666”)
El 666, durante su lucha al lado del Presidente constitucional dominicano, Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, contra la intervención militar norteamericana de 1965, en Santo Domingo, República Dominicana.
Para nuestros lectores e internautas de todo el mundo incluímos ahora aquí, la histórica carta que El 666 le envió al Coronel Caamaño desde Paris, Francia, el 24 de Diciembre de 1967, carta en la que como muy bien se puede comprobar:
El 666 le expresa al Coronel Caamaño, su inquebrantable lealtad y disposición de luchar, triunfar o morir a su lado, por la realización de la Revolución Dominicana.
El 666 le envió esta carta al Coronel Caamaño, (y con unos informes políticos especiales anexados a la misma), a través de los canales revolucionarios correspondientes, y en una situación en que el mismo se encontraba ya en Cuba, entrenando y preparando a sus hombres.
Para cumplir con los requisitos de seguridad que exigían e imponían en esa época, no poderse revelar nunca el desconocido y secreto paradero del Coronel Caamaño -que estaba en Cuba-; la carta de El 666 al Coronel Caamaño estaba oficialmente dirigida, a su antigua y pública dirección en Londres.
Un inesperado -y por el destino determinado-, cambio de decisión del Coronel Caamaño al respecto:
Obligó a El 666 a permanecer en Europa y a marchar a España a comienzos del mes de Enero de 1968, como guardaespalda especial de la esposa e hijos del Coronel Caamaño, y al lado de quienes El 666 permaneció en España, hasta el traslado de estos a Cuba en 1970, para reunirses con el Coronel Caamaño. Marchándose entonces por razones de seguridad El 666 de España a Suécia, país donde:
El 666 se acogió al asilo político en el mes de Septiembre de 1970, como fiel lugarteniente del Coronel Caamaño, y dónde El 666 esperó a que el Coronel Caamaño le mandara a buscar desde Cuba, impidiendo nuevos cambios en los planes revolucionarios del Coronel Caamaño -realizados en 1971-, el traslado final de El 666 a Cuba:
Cambios de planes que fueron los que, por un inesperado e increíble azar del destino, permitieron salvar la vida de El 666 y con ello, su aparición y surgimiento revolucionario hoy en el mundo con el Proyecto 666.
El 666, como estudiante e intelectual revolucionario, en la Universidad de Estocolmo, Suécia, en 1977.
El texto completo de la histórica carta de El 666 al Coronel Caamaño al respecto, es el siguiente:
LA HISTORICA CARTA DE EL 666 AL CORONEL CAAMAÑO,
DEL 24 DE DICIEMBRE DE 1967.
24 de Diciembre de 1967.
Paris, Francia.
“En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte,
bienvenida sea, siempre que ese nuestro grito de guerra,
haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda
para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten
a entonar los cantos luctuosos, con tableteos de ametralladoras
y nuevos gritos de guerra y de victoria”.
-Ernesto Ché Guevara-
Para:
Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.
Comandante en Jefe del Movimiento Revolucionario Dominicano.
“56-7 Nevern Square.
SW-5 London.
England.”
Estimado compañero:
En la realidad contemporánea del continente Americano, esta es una nueva generación de revolucionarios y de héroes, que comenzó bajo los gritos de asalto al Cuartel Moncada... alcanzó su triunfo en la Revolución Cubana, y se agigantó y creció más con el ejemplo inmortal del Ché.
Si bien es cierto que en algunos casos la Historia ha sido consecuente, (Revolución Cubana)... el precio a pagar ha sido muy alto (el Ché). Pero, a través de este todo de luchas, derrotas y victorias, hay una realidad que impera y se hace temer; ¡La Revolución!... en la que eres, unos de esos tantos excepcionales ejemplos históricos que cada cierto tiempo producen la lucha, para la liberación y el progreso de los Pueblos Oprimidos, (como lo han sidos también Fidel, Camilo y el Ché).
Los ojos del mundo se posarán (otra vez), en los acontecimientos y lucha revolucionaria que nuestro Pueblo, dirigido por ti, desarrollará en ese futuro que conoces. Las equivocaciones y los errores, no tienen cabida en nuestra agenda. Las interrogantes que el Ché siempre tuvo tan claras, las tenemos también Nosotros, ¡y bién claras!. La lucha revolucionaria?: ¡Con los tiros!. La Teoría?: ¡Con los tiros!. El Triunfo?: ¡Con los tiros!. La Derrota y la Muerte?: ¡Con los tiros!... No tenemos dudas; las balas son nuestro pan y nuestra cobija. Y los que deseen quitarnos lo que por ley merecemos:
¡La liberación y el Progreso de nuestro Pueblo!... ¡que lo inténten!, ¡que lo impídan!... pero que tengan siempre bien claro que tendrán que hacerlo; ¡con los tiros!, porque ellos, (las balas), representan nuestra naturaleza revolucionaria. Nuestra teoría y nuestra práctica. Nuestra ley y porque no reconocerlo... ¡ellas!,
¡las balas!, nos darán el “castigo” o el “premio”, a nuestra osadía. Jamás una prosa ha encerrado tantos eslabones trágicos, facisnantes y misterioros, como esta prosa de tiros que acabo de exponerte.
Soy solo uno más, de los tantos que se han sumado a ti, con el corazón en las manos y la fé en nuestros compañeros caídos. Con la fé en ese triunfo que, en la victoria o en la muerte, alcanzaremos contigo, (“!Morir por la Patria es Vivir!”). ¡Qué caro ha costado lo único que poseemos; Conciencia!. ¡Cuántos muertos!, ¡cuánta sangre!, ¡cuántos sacrificios se han tenido que realizar para poder Nosotros comprender, la realidad de nuestra lucha, la realidad de la Revolución y del Marxismo-leninismo!. ¡Para que tengamos esa fé que sobrepasa la muerte, desenchando los sacrificios y los riesgos que implican, el cumplimiento de nuestra impostergable tarea!. ¡De ese deber que nos exíge la Historia y la existencia miserable de los Pueblos Oprimidos; realizar la Revolución!.
Si bien es cierto que nuestros problemas son muchos. Que la tarea es difícil y que
no todos verán el triunfo. Que a muchos, los menos “fogosos”, parece hasta imposible... ¡Jamás ha existido en Nosotros, militantes honestos de la Revolución, y de esa lucha que tu diriges, una fé tan grande en la Revolución y en Ti!... ¡Y eso pasará a la Historia, como unos de los factores que habrán hecho posible, Nuestro Triunfo Revolucionario!...
Tendrá que constar en la Historia... ¡que tus hombres son Titanes, que se enfrentaron al enemigo más cruel y poderoso de todos los tiempos; El Imperialismo Norteamericano!... ¡con la Verdad, la Moral, la Conciencia y la Fé, cómo únicas armas!... Que no todos vieron el triunfo. Que los mejores cayeron, sin ver las realizaciones de la Revolución. Pero que Todos sentimos, vivimos, comprendimos y vislumbramos, el triunfo de tan noble causa. La verdad de tan justa tarea. La irrenunciabilidad de tan inconmensurable deber. Que los que cayeron, -los conocidos y los anónimos-, comprendieron hasta los últimos momentos de su existencia, (tal y como caracterizó al Ché), el papel que desempeñaban. La lucha que realizaban. Las causas de su sacrificio.
Tendrá que constar en la Historia, -y en páginas escritas con sangre de héroes-, que todos tuvieron conscientes y no vacilaron un momento, en la necesidad de los máximos sacrificios por la liberación, la felicidad y el progreso de los Pueblos. Que los que cayeron si de nuevo vivieran... ¡caerían mil veces en cualquier país que la explotación e injusticia social, oprima!. ¡Que lucharian contra cualquier bandera, en que esta se ampare!. Que los que te siguieron, lucharon, cayeron o triunfaron contigo, no son superhombres ni seres sobrenaturales... ¡Eran hombres corrientes y del Pueblo!...
Hombres que tuvieron en su existencia, (o poseen en su existencia), el pecado y los vicios que acarrean la vida. Hombres que amaron. Que fueron menospreciados y relegados. Que lloraron y sufrieron. Que fueron felices e infelices. Perseguidos y admirados. Odiados y amados. Calumniados y defendidos. Extrañados y temidos. Hombres que incluso estuvieron equivocados, pero que encontraron en la conciencia, la moral y el honor, el camino de la verdad, de la inmortalidad y de la Historia. El camino de la lucha contra las injusticias sociales. El camino de la Revolución.
Hombres que solo son grandes por sus hechos. Por haber comprendido la necesidad del deber cumplido. Por reconocer en el Ché al maestro, al héroe y al mártir más digno de nuestra época. Hombres normales de carne y hueso que, cuando cayeron, sus restos desaparecieron cómo los de cualquier otro mortal, dejando en la faz de la tierra, el fruto de sus sacrificios: ¡La Revolución!. O en el mas adverso de los casos, el ejemplo de su gloriosa lucha. Hombres que cuando triunfaron no se corrompieron, sino que continuaron cumpliendo el deber contraído. Edificando el futuro por el que tantos héroes han caido, y ayudando consecuentemente a otros Pueblos Oprimidos, a recorrer los mismos caminos.
¡Qué difícil nos parecen estos caminos!, y hoy, cuando pertenecemos a esa pléyade de afortunados, a quienes ha correspondido el honor de sobrevivir la lucha de tantos mártires, para continuarla con igual valor hasta sus últimas consecuencias, ¡que hermoso se nos presenta cuando sabemos que, como el Ché cumplimos con el deber que preconizamos!... Hoy la lucha revolucionaria, con su desarrollo, golpes y experiencias... con sus derrotas y victorias, nos obliga a ser más meticulosos, conscientes y objetivos, aprendiendo las lecciones que a otros les han costado la vida.
Nuestra lucha, -como muy bien me has señalado- romperá todas las reglas y se realizará, bajo los máximos riesgos. A lo que puedo señalarte sin temor a equivocarme que, barrerá tamién con las desviaciones, los prejuicios y las falsas concepciones que pululan hoy, en la palestra revolucionaria.
Realizaremos una Revolución, con la lucha misma como instrumento revolucionario. La Revolución no será un producto del “Partido”. EL PARTIDO, (el verdadero Partido), será un producto de la Revolución, y como lo exige la nueva época histórica por la que atraviesa, el movimiento revolucionario en los países oprimidos.
Las Guerrillas serán, el instrumento revolucionario que nos proporcionará la toma del Poder. La Revolución jamás será un instrumento del Partido. El Partido en nuestra lucha y en nuestras manos, será siempre un instrumento de la Revolución y del Internacionalismo Proletario, a que como revolucionarios estaremos siempre obligados a cumplir, (para citarte solo, algunos de los aspectos mas “candentes” del marxismo de hoy).
Realizaremos una Revolución en la que no habrá nunca un teórico sin fusil, dónde sus integrantes, desde el más humilde militante hasta el máximo comandante; serán los primeros –fusil en mano-, en vencer o morir. Una Revolución dirigida por un líder como tú, que se juega el pellejo en la lucha que pregona. Por un verdadero Ché, seguido por otros Chés. Haremos una Revolución dónde no existirá nunca lugares para las componendas, el dogmatismo, las vacilaciones y las traiciones. Y los que violen las leyes capaces de garantizar nuestro triunfo revolucionario; ¡Pagarán con la deshonra o con la vida, su vil osadía!.
Son tantas las cosas sobre las que deseo hablarte que, teniendo en cuenta que este intercambio mio contigo se efectua ante un público, (integrado naturalmente por el Imperialismo que vigila nuestros pasos, pero también, por masas irredentas que siguen atentas el desarrollo de nuestra lucha), considero prudente puntualizar esta carta que sirve de introducción, a los papeles que te envio y que por los canales correspondientes te hago llegar.
Como siempre junto a Tí, en los momentos difíciles de nuestra lucha... cuando el triunfo es un sueño... una pasión que se desborda y que en nuestros corazones se hace real... esperando seguir recorriendo contigo tan difíciles y gloriosos caminos, siendo algo más que tu propia sombra...
Luchando, venciendo o cayendo contigo, en los combates que se ganan o se pierden, pero que se dan contra el imperialismo... erguido ante el verdadero Dios que impone la Historia; ¡El deber de luchar contra las injusticias sociales, y contra la explotación del hombre por el hombre!...
Comprendo integramente, con las responsabilidades que ello acarrea... la histórica frase de un Pueblo Glorioso, que es hoy para Nosotros, el más digno ejemplo: “!Comandante en Jefe Ordene!, ¡Patria o Muerte!...!VENCEREMOS!”.
Con los saludos de lugar,
Tu “primo moscovita”:
M.”
(Miguel Angel Sosa Vasquez)
-Michel Smiely-
El 666 / Proyecto 666
666
El 666 presenta al mundo su histórico libro: La Tragédia de una Revolución Inconclusa
Indice de:
La edición Especial 060606 del Proyecto 666