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!El 666 revela algunos aspectos sobre la vida del
del Coronel Caamaño en Europa!
666
(Capítulo XIV) Condiciones que caracterizaron las relaciones extra-maritales
del Coronel Caamaño en 1966-1968, con Vicenta Vélez Catrain.
(“Proyecto 666” de Michel Smiely “666”)
El Coronel Caamaño en Santo Domingo 1965
110 (Capítulo XIV). Condiciones que caracterizaron las relaciones extra-maritales
del Coronel Caamaño en 1966-1968, con Vicenta Vélez Catrain.
-Tomado del libro “La Tragédia de una Revolución Inconclusa” (Tomo I)-,
de Michel Smiely 666. (Presentado como Composición y Ensayo Político en la Universidad de Estocolmo, Suécia, en 1976, -edicion especial revisada de 1979-).
Aquella es una mujer (Vicenta Vélez Catrain) que, en indescriptiles y salvajes noches de pasión, logró de su nuevo amante –el Coronel Caamaño-, la confianza, la fé y la incorporación a sus proyectos revolucionarios. Transformándose con el tiempo aquella aventura amorosa irracional, ilegal y “pasajera”, en un sentimiento prohibido, por tener que trastocar para su existencia, las bases mismas de un movimiento revolucionario, y destruir la felicidad e integridad de un matrimonio y hogar con tres hijos, legalmente establecido y conquistado también con un amor y una lucha de increíbles matices...
Separando también al Coronel Caamaño de sus mejores hombres que tajantemente se oponían, a que este se convirtiera en un “redentor de putas”, como muy bien se lo señaló una vez personalmente al propio Coronel Caamaño en Holanda (1967), el legendario, valientísimo y heroico Coronel Ramón Emilio Montes Arache, en una discusión que estuvo a punto de concluir a balazos entre:
Montes Arache, que veía el problema con objetividad y de quien la propia Vicenta Velez Catrain como “mujer liberada”... había sido incluso también amante, (como lo fué también de otros tantos altos militares y dirigentes constitucionalistas), y el Coronel Caamaño, que carecía de valores y bases morales para justificar tal relación, y se sentía también herido, por el peso de tan terrible y desnuda verdad que, solo un hombre como Montes Arache se atrevió a señalarle y decirle a Caamaño...
El Coronel Ramón Emilio Montes Arache –con su cuerpo militar élite de los “Hombres Ranas”-, la figura militar más destacada de la Revolución de Abril de 1965, y la mano derecha del Coronel Caamaño en el plano militar, el Coronel Héctor Lachapell, otra de las figuras principales de la Revolución de Abril y la mano derecha del Coronel Caamaño en Europa (1966-1968) en el plano político, así como los demás integrantes de su equipo personal y Estado Mayor, (incluido naturalmente el no menos conocido y legendario Mayor Alejandro Deño Suero -“Chivú”-), se OPUSIERON UNANIMEMENTE en 1967 a que:
El Coronel Caamaño continuara sus relaciones extra-maritales con una mujer que amenazaba la existencia misma de nuestro movimiento revolucionario, por desarrollar ante el Coronel Caamaño y abusando de la gran confianza personal e intimidad que éste le había otorgado a Vicenta Vélez Catrain; una campaña de insidias, calumnias y chismes que ponían en duda la integridad, el valor y la conciencia de sus mejores hombres...
Esta labor de división, enemistad y desconfianza en las filas militares del Coronel Caamaño, la realizaba Vicenta Vélez Catrain, por conocer la oposición de todos esos militares, a sus relaciones amorosas y extra-maritales con el Coronel Caamaño, y por otorgarle también el Coronel Caamaño a su amante, una gran confianza y papel político que ponían en peligro nuestros proyectos de lucha, al permitirle a Vicenta Velez Catrain acumular “entre bastidores”:
Una influencia y Poder en la “Organización”, con la que “inteligentemente” (si es que a la capacidad del chisme, la calumnia y la insidia puede llamarse “inteligencia”); distanciaba paulatinamente al Coronel Caamaño de todos aquellos que se oponían a tan improcedentes relaciones. Sin importale a Vicenta Vélez Catrain, que esos hombres fueran las principales figuras y héroes de nuestro movimiento revolucionario y los mejores hombres con que contaba el Coronel Caamaño, y de los que este sencillamente no se podía permitir nunca el lujo de prescindir...
Por una mujer de esta clase, con un historial personal escandaloso y bochornoso en el que la responsabilidad y la moral brillaban por su ausencia, (su primer matrimonio fracasó por razones obvias, produciendose también su divorcio por “abandono del hogar conyugal”...), una ex-amante de todas aquellas figuras de la Revolución de Abril de 1965, a quienes ella, -Vicenta Vélez Catrain-, consideró poder sacar provecho “desde la cama”, (porque en realidad se acostó con “medio mundo” en Santo Domingo y en Europa), era que el Coronel Caamaño había perdido la cabeza, y a través de una insidia que nuestra Messalina hábilmente orquestaba y dirigía, y que no le permitía ver al Coronel Caamaño, las conocidas e irrefutables verdades que ante el desvelaban sus mejores hombres ...
En semejante situación, el Coronel Caamaño se encontraba en 1967 en Europa entre la espada y la pared; O escogía a sus compañeros de lucha o a su amante. Escoger a sus compañeros de lucha significaba; mantener su matrimonio, corregir su vida privada y aplicar los proyectos revolucionarios de la “Organización”, separándose definitivamente de la manzana de la discordia.
Escoger a su amante –a Vicenta Vélez Catrain- significaba; prescindir de sus compañeros de lucha, cambiar los proyectos revolucionarios establecidos, (por medidas de seguridad), y destruir un matrimonio para contraer quizás nuevas nupcias, (si la aventura “pasajera” se afianzaba), con la pasión que le devoraba.
Por un lado, las consecuencias de sus acciones y pasiones personales –las del Coronel Caamaño-, destruirían informalmente a la “Organización”, por el otro, se quedaría con su amante, y con suficientes recursos para intentar reponer a los hombres purgados, menospreciando también las inevitables consecuencias que a largo plazo le traerían tan errada y fatal decisión. Pero, conociéndose ya en la Historia de los Pueblos, la indiscutible verdad de la trágica frase; “!Por un culo se perdió un Imperio!"..., el Coronel Caamaño escogió muy lamentablemente el segundo camino... .
Así se abrió paso en la Historia Dominicana, (y a una edad inferior a los 25 años), Vicenta Vélez Catrain, alias la “Tica” y “Vicentica” (en sus circulos de familiares y amigos), “Triple A” (apreciación y calificación personal del Coronel Caamaño en los archivos de la “Organización”; “Moral: A”. “Valor: A”. “Inteligencia: A”). “La Tupanaca”, (apodo de Chivú a Vicenta Velez Catrain), y “Violeta Caamaño” (como se hace llamar hoy dia en 1973). Si al final Vicenta Vélez Catrain se saldría con la suya, en aquel presente que hoy es un ayer, era un
enigma que la Historia en su día, llegaría a aclarar...
El 666 / Proyecto 666
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El 666 presenta al mundo su histórico libro: La Tragédia de una Revolución Inconclusa
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La edición Especial 060606 del Proyecto 666