El Socialismo Democrático se basa en la utilización de los mejores aspectos del capitalismo y
del socialismo, para la construcción de una nueva sociedad, lo que encierra la inigualable
ventaja de constituir una Tercera Alternativa y vía para lograr el desarrollo y progreso de
los pueblos, con posibilidades reales de evitar guerras fatricidas, y el temible holocausto de
guerra nuclear que encierra la violenta destrucción del capitalismo o del socialismo
marxista-leninista.
El Socialismo Democrático utiliza del marxismo: sus ideas de igualdad y justicia social, su
concepción científico-materialista del mundo, y su preocupación por la educación, salud,
progreso y bienestar de las grandes masas populares.
El Socialismo Democrático utiliza del Capitalismo: sus ideas de libertad política y democracia
auténtica, su respeto a las libertades y derechos humanos, su pluralismo socio-económico y
capacidad de incentivos individuales y colectivos, en la producción de los bienes materiales, y
su no menos importante capacidad de adaptación, y de aceptar también cambios ante situaciones
socio-económicas nuevas, para garantizar los beneficios del proceso de producción de los bienes
materiales.
Todo eso hace que el Socialismo Democrático con su no dogmática y amplísima visión filosófica,
política y económica del mundo, esté en condiciones reales de solucionar, (en sucesivas etapas
de transformación social), la liberación, el desarrollo y el progreso de los pueblos.
Que es entonces el Socialismo Democrático?
El Socialismo Democrático es una teoría política que ofrece correctas soluciones a los problemas
sociales, dentro de los marcos de la libertad, la igualdad, la democracia, la justicia, el
pluralismo social y la solidaridad.
Y lo no menos importante:
En que condiciones puede existir y actuar el Socialismo Democrático?
El Socialismo Democrático existe y actúa bajo condiciones de libertad y democracia, de
reconocimiento de las libertades y derechos humanos, y de un pluralismo social sin precedentes
que jamás puden aceptar las dictaduras y regímenes totalitarios.
Todo esto es verdad porque los pilares del Socialismo Democrático son: la libertad, la igualdad, la
justicia social, la democracia, el pluralismo socio-económico y la solidaridad.
Contrario a la vaguedad que –todos- estos conceptos tienen en las ideologías totalitarias y
dogmáticas, en el Socialismo Democrático los mismos son precisos y reconocibles, en la vida
social de los países que marchan por los senderos de la paz, la prosperidad y el progreso, bajos
las banderas ideológicas del mismo. Asi tenemos que:
LA LIBERTAD en el Socialismo Democrático es, el respeto al derecho que tienen los hombres a
expresarses, a organizarses, a representar, elegir y ser elegidos, a viajar y a cambiar
libremente de lugares y países de residencias, a creer y pensar, sin imposiciones ni controles
totalitarios.
LA IGUALDAD en el Socialismo Democrático es, la que garantiza y ofrece la igualdad de
oportunidades, de derechos, de justicia y de educación, a todos los hombres y mujeres en la
Sociedad Humana.
LA JUSTICIA SOCIAL en el Socialismo Democrático es, la que garantiza una justa distribución de
los bienes materiales en la sociedad, y una correcta aplicación y respeto de las leyes, en base
a la igualdad y derechos recíprocos inherentes a cada ciudadano.
LA DEMOCRACIA en el Socialismo Democrático, es lo que garantiza la existencia de un gobierno de
libertades y derechos, en el que el reconocimiento y el respeto a las libertades y derechos
humanos, y la misma alternatibilidad del Poder: de realizar cambios de gobierno de acuerdo a los
deseos y voluntad de la mayoría o del pueblo, está constitucionalmente garantizada.
EL PLURALISMO SOCIAL en el Socialismo Democrático, es la existencia de una sociedad de
libertades y derechos, en la que todos los sectores y clases sociales sin distinción, tienen
la oportunidad y el derecho de participar en el desarrollo y progreso del país, sin coerciones
ni abusos y sin fiscalizaciones violentas e injustas, en un pluralismo sin precedentes ajeno a
los regímenes totalitarios.
LA SOLIDARIDAD en el Socialismo Democrático, es la ayuda consciente y desinteresada que se
proporciona en forma individual y social al hombre, a pueblos y naciones, en base a los
principios más altruistas del humanismo, sin exigencias ni imposiciones.
Tenemos entonces que con estos principios bien definidos y claros que caracerizan al Socialismo
Democrático, se puede construir una nueva sociedad capaz de resolver correctamente los problemas
sociales, por implicar esos principios la existencia de una democracia global, donde la
democracia política, la social y la económica funciona sin contradicciones antagónicas
–mortales-, para la nueva sociedad.
Señalada ya la teoría política capaz de aportar correctas soluciones a los problemas sociales de los pueblos oprimidos, tenemos ahora la necesidad de explicar la estratégia política correcta para enfrentar, el injusto y triste drama social que caracteriza hoy a los países del Tercer Mundo. La teoría política del
Socialismo Democrático tiene esa estratégia y sus bases fundamentales son:
1. Las reformas sociales como contrapartida a las revoluciones violentas.
2. Los cambios pacíficos graduales frente a los cambios sociales violentos.
3. La utilización de los métodos legales; electorales, parlamentarios y constitucionales.
Métodos basados en la utilización de las libertades y los derechos humanos, y en la existencia
y defensa de regímenes democráticos, para la instauración del Socialismo Democrático a través
de sucesivas etapas de evolución y transformación social.
4. La creación de una sociedad pluralista en la que todas las clases y sectores sociales
tengan la oportunidad de participar en la construcción, transformación y existencia de la nueva
sociedad.
5. La utilización de los mejores aspectos del capitalismo y del socialismo marxista para la
construcción de la Nueva Sociedad, lo que implica la existencia de una Tercera Alternativa o
vía, para lograr la liberación y el progreso de los pueblos oprimidos.
Estos planteamientos de estratégia política del Socialismo Democrático tienen
las siguientes implicaciones:
1. LAS REFORMAS SOCIALES COMO CONTRAPARTIDA A LAS
REVOLUCIONES VIOLENTAS.
Los enemigos del Socialismo Democrático ven en este planteamiento una “traición” a las
revoluciones sociales. Es ésta sin embargo una acusación grauita e injusta. El Socialismo
Democrático no traiciona con este planteamiento las revoluciones sociales. Todo lo contrario;
aprende las enseñanzas y lecciones históricas que a partir de la Segunda Guerra Mundial se han
producido en la palestra político-social contemporánea.
La soberana verdad es que no debe ni puede propugnarse revoluciones violentas donde existan
posibilidades de realizar transformaciones sociales por vias electorales, constitucionales y
legales, pudiéndose también utilizar de paso, las aportaciones y conciencia política que en los
pueblos producen las luchas por las libertades democráticas.
La violencia política es un asunto extremo y de última necesidad con la que no debe jugarse
nunca, ni mucho menos proponerse ni defenderse como táctica o estrategia política revolucionaria
adecuada, para realizar las transformaciones sociales en los países del Tercer Mundo.
La violencia política solo puede y debe ser aplicada para derrocar dictaduras y gobiernos
totalitarios, represivos y antidemocráticos que son los únicos que cierran todos los caminos
legales de lucha política, al desconocer y violar la existencia y el respeto de los derechos
humanos, de las libertades políticas, las elecciones libres y democráticas, la existencia y
cambios de gobiernos constitucionales, y el desarrollo y existencia en la sociedad humana de una
sociedad libre y democrática capaz de garantizar legal y pacíficamente, la realización de las
transformaciones sociales capaces de garantizar verdaderamente el desarrollo y progreso de la
sociedad y el hombre.
Todo esto quiere decir que, mientras existan posibilidades de lucha política legal, democrática,
constitucional, libre y abierta; el clandestinaje y los métodos subversivos y violentos deben y
tienen que ser descartados como estratégia y tácticas de lucha política revolucionaria.
Que los enemigos del Socialismo Democrático –principalmente los comunistas y
marxistas-leninistas-, vean en todo esto una supuesta “traición” a las revoluciones sociales y a
los pueblos oprimidos del Tercer Mundo de parte del Socialismo Democrático, constituye la mejor
prueba de la equivocación, dogmatismo y incapacidad política que caracteriza a esas fuerzas
extremistas, para comprender objetivamente la verdadera situación histórica existente hoy en el
mundo.
Situación en que la agresividad e incompatibilidad del imperialismo norteamericano hacia los
cambios sociales en los pueblos oprimidos, es fiel exponente de la defensiva y acorralada
situación en que este se encuentra, ante las inevitables transformaciones y cambios sociales que
se avecinan hoy en el mundo.
Recordemos que la propia experiencia política dominicana demuestra que los mismos comunistas y
marxistas-leninistas que hoy acusan en Santo Domingo –para citar ejemplo-, a las fuerzas del
Socialismo Democrático, representadas en nuestro país por el Partido Revolucionario Dominicano
–PRD-, de “traicionar” los intereses del pueblo, por oponerse este a los cambios y métodos de
lucha política violentos, no fueron nunca esos mismos “comunistas” y “marxistas-leninistas”
quiénes tuvieron el coraje, la capacidad, la conciencia y el valor de ir a los cuarteles y
llevar al pueblo dominicano a la lucha armada, cuando los capitalistas y reaccionarios
dominicanos cerraron todos los caminos legales en nuestro país para luchar por el bienestar,
el desarrollo y el progreso del pueblo dominicano.