El mismo problema de costo económico; la necesidad de producir barato,
exige una ubicación geográfica de la industria pesada a nivel mundial,
en sus mejores ambientes de producción.
El desarrollo industrial de los países más avanzados del mundo, y con ello,
el desarrollo induatrial de la propia Humanidad, se ha venido realizando
en base a criterios egoístas y tradicionales que, defienden los intereses de
determinados grupos sociales y conglomeraciones humanas (o páises),
con los resultados que todos conocemos; explotación, injustícias,
subdesarrollo, hambre, miseria, pobreza, de la gran mayoría de la
Humanidad, y sobre la que ha venido descansando el bienestar y riqueza
de una minoría explotadora.
Es con una Humanidad que hace su ingreso en la Era Espacial y que ha
acumulado, el Poder de Destrucción del propio Planeta Tierra en que
habita, con lo que explotadores y explotados alcanzan a comprender, lo
innecesario e injusto que es continuar una matanza fratricida entre seres
humanos, por hambre, por injusticias, por explotación y por guerras, en
una situación en que también estamos solos como únicos seres vivientes,
en nuestro Sistema Solar, y con un abismo sideral espacial de cuatro mil
anos luz, hasta los lugares capaces de tener vida igual o superior a la que
representa la civilización y existéncia humana.
Es con este Poder de destrucción y de conocimiento, con el que la Humanidad
ha llegado hoy a la conclusión que, independientemente de las ideas
políticas y sistema económico en que se viva y defienda, (el Capitalista o el
Socialista), ninguno de los dos por si solo, puede resolver los inconmensurables
problemas sociales que hoy aquejan a la Humanidad, como tampoco pueden
militarmente ninguno de los dos sistemas político-económicos hoy vigentes
en el mundo; el Capitalista y el Socialista, destruírse exitósamente uno a
otro sin ser también víctima de esa destrucción.
Es en semejante situación cuándo toda la Humanidad comienza realmente
a comprender la necesidad de sentarse a dialogar, y de buscar soluciones
pacíficas, realistas y viables o posibles, para garantizar la existéncia y
convivencia humana, y la búsqueda de soluciones inmediatas a los graves
problemas que hoy aquejan a la Humanidad. Es en semejante situación
cuando nuestro “Proyecto 666” puede ser posible y cuándo nosotros lo
presentamos hoy al mundo, como una manera correcta y justa para
resolver todos los problemas humanos.
Nosotros consideramos que la ubicación geográfica de la industria pesada
a nivel internacional, en sus mejores ambientes de producción sólo podrá
ser posible, cuándo se cree un Nuevo Orden Político-Económico en el
mundo basado en el reconocimiento, y defensa de los mejores intereses
de la Humanidad, y no de los intereses egoístas y particulares de las
grandes potencias mundiales.
Y cuando nosotros afirmamos que, esa ubicación geográfica de la industria
pesada a nivel internacional en sus mejores ambientes de producción, es
necesaria, lo hacemos, no solo en base al conocimiento de que así lo exigen
los mejores intereses de producción, sino a que dónde existen las materias
primas, es dónde debe existir la industria pesada, como también por la
conocida realidad que ningún sistema económico ni economía mundial,
se puede continuar dando el lujo de producir sus principales productos,
por encima de los costos reales de producción. Los intereses políticos
incapaces y dogmáticos, no deben nunca de estar por encima de las
medidas que exígen las necesidades y realidades económicas.
Nuestro “Proyecto 666” considera que la industria pesada, debe de estar
a disposición de los mejores intereses de la Humanidad, y no de los
intereses particulares de determinados países, y cómo tal, debe ser
restructurada y localizada en el mundo en base a sus mejores costos
de producción.
Consideramos también que, en una situación en que la existencia en
1992 de una Europa Unificada en el Mercado Común Europeo, va a
dar al traste con etiquetas y banderas, con chauvinismos y nacionalismos
absurdos que tanto dano han causado a la Humanidad, presuponiendo
la existéncia de razas y pueblos superiores e inferiores.
Existe por primera vez en la Historia humana, la posibilidad real de
lograr a través del ejemplo y la fuerza de ese Mercado Común Europeo,
la creación de un Nuevo Orden Económico Internacional, y de una
Economía Mundial que tenga en consideración, todas estas realidades y
necesidades que nosotros senalamos hoy existen en el mundo, cómo muy
bien analizamos y exponemos en nuestro “Proyecto 666”.