"La Biblia parte –como todas las religiones-, de la existéncia de un
Dios y del Bien y del Mal, y de una predestinación que le ha sido
impuesta por Dios al Hombre que culminará en el Apocalípsis o
destrucción del Hombre, y con ello también, con el retorno de Dios
a la Tierra, etc., etc., etc.
"Nosotros partimos del hecho que Dios no existe, como tampoco
existen el Bien y el Mal por sí solos. Partimos del hecho que existe
solo una realidad material de la que el hombre forma parte, y que
el plano espiritual que también forma parte de la naturaleza humana,
es sólo un sofisticado estado de materia; una transformación de la
misma, por cuánto la materia nunca muere, cambia y se transforma.
"Partimos también del hecho que, el Bien y el Mal no exísten por sí
solos sino que son conceptos a los que el Hombre, de acuedo a su
evoclución y época histórica, le proporciona calificativos especiales.
La promiscuidad sexual del matriarcado y el canibalismo, para
citar ejemplos, justificados por el Hombre en determinadas épocas
históricas y de evolución de la Sociedad Humana, no tienen hoy
aceptación y merecen las condenas más grandes. Lo que quiere
decir que los conceptos del Bien y del Mal son relativos, y tienen
una íntima relación con el desarrollo y evolución de la Sociedad
Humana.
"Nosotros partimos también del hecho que el Hombre, no ha nacido
culpable de ningún pecado ni delito alguno y que cómo tal, es
inocente y no puede ser juzgado ni condenado a ningún castigo ni
sufrimientos infernales. También afirmamos que el Hombre es un
ser consciente con capacidad y derecho a decidir y forjar su propio
destino, y que no necesita de la ayuda de dioses para encontrar su
felicidad.
"Afirmamos también que el Hombre es un producto de la evolución
de la materia y no una creación de supuestos dioses, y que cómo tal
el hombre no tiene porqué someterse, a los dictados de supuestas
leyes divinas, productos de religiones que la ignorancia y el atraso
del Hombre, ha venido creando desde las épocas más remotas en
que la incapacidad y el obscurantismo regían en la Sociedad
Humana.
"Somos pues materialistas y aceptamos la espiritualidad cómo una
evolución y parte de la materia. No representamos ni defendemos
ninguna verdad eterna porque para nosotros, todo se transforma
y la eternidad la constituye la propia existéncia y transformación
de la materia en el espacio y el tiempo, no en la confiduración y
determinación de inexistentes dioses.
"No podemos en tan corto tiempo analizar, todas las inconsecuencias
y falsedades que carácterizan a La Biblia. Pero si podemos
concluir afirmando que La Biblia es un escrito amenazante y
belicoso que, lejos de presentar explicaciones concretas sobre la
creación del mundo y de la propia existéncia de Díos, lo que hace
es presentar dogmas religiosos que no resisten exámenes
científicos y que por lo tanto son, de imposible aceptación para
todo aquél que tenga algo de cerebro, y que al analizar y estudiar
la existéncia humana y la de las propias religiones, comprende
sin dificultad las ignorancias, las incapacidades y obscurantismos
que les sirven de bases, y lo ridículo que es afirmar que son
revelaciones “divinas” o de “díoses”.
"Por último, tenemos también el no menos importante hecho que
hablar de justícia, perfección y moral “divina”, no tiene ningún
sentido ni razón alguna, por cuanto sobre las prescripciones,
dógmas y religiones de supuestos dioses, (cristiano, musulmán o
budista, -para citar ejemplos-), se cometen y han cometido en todo
el curso de la História Humana, las fechorías, delitos y crímenes,
más abominables y horrendos.
"Lo que quiere decir que Díos ha aprobado y sancionado las más
imperdonables e inconcevibles fechorías, cometidas por sus
representantes, súbditos y seguidores en todo el curso de la
História humana. Semejante Díos o díoses no tienen pues derecho
ni moral para exígir al Hombre, ningún tipo de reconocimiento,
aceptación o respeto. Ni mucho menos para imponerle una
conducta.
"En semejante situación nosotros cómo 666, somos diferentes,
porque no amenazamos ni chantajeamos a nadie con castigos e
infiernos eternos, para que se nos reconozca y acepte las
soluciones y verdades que representamos y defendemos.
"Nosotros no amenazamos ni condenamos a ningún opositor
nuestro con ningún tipo de castigos y amenazas infernales.
Nosotros no propugnamos la represión, el asesinato y el crímen,
ni las amenazas ni el terrorismo religioso, como armas y
argumentos contra nuestros opositores y detractores. Todo
lo contrario; apelamos al raciocinio, a los más elementales
sentimientos de justícia, de conciencia, de dignidad y de
moral, para reconocer y apoyar nuestros argumentos e
ideas en todo hombre de bien.
"Lo que quiere decir que nosotros cómo 666 y seres
“diabólicos” o “Satanás” rencarnado, tenemos una moral,
una conciencia y un ideal muy superior a los de esos dioses,
religiones y “Biblias Sagradas” que nos combaten y calumnian.
De aquí nuestra necesaria rebelión y indestructible fuerza. Y
también las bases para nuestra inevitable victoria.
"Señalamos todas estas cosas, porque nuestro inevitable choque
y contradicciones con La Biblia cristiana, y con las falsedades,
mentiras y calumnias que ésta representa y defiende, están
determinado por necesidades y realidades históricas concretas.
"Nosotros cómo “666”, defendemos, constituímos y representamos
el desarrollo, la justícia, la libertad, la felicidad, el amor, la paz,
la hermandad y el progreso de la Humanidad. La posibilidad real
de poder construir un verdadero Paraíso en la Tierra.
"Las religiones y “dioses” que nos combaten, condenan y calumnian
representan; la esclavitud espiritual del hombre y el retroceso y
atraso de la Humanidad, así cómo las injustícias sociales, la
pobreza, el hambre, la miséria, la desigualdad, la explotación y
la infelicidad del hombre. Que no estamos equivocados al afirmarlo
lo demuestra nuestro “Plan de Paz 666 para resolver el problema
judío-palestino” que amenaza la paz mundial, y puede conllevar
también a la destrucción del género humano".