Vamos ahora a suponer al hacer aquí nuestra defensa del
666 o “Anticristo”:
1. Que existe verdaderamente un Díos Todopoderoso,
creador del Cielo y de la Tierra, de todas las cosas y
del Hombre, tal y cómo senala La Biblia cristiana.
2. Vamos a partir del hecho que ese Díos no es, ninguno
de los cientos de miles de dioses que han conocido, las
diferentes civilizaciones y pueblos humanos en todo el
curso de la História, con sus diferentes afirmaciones,
creencias y conceptos religiosos.
3. Vamos a partir del hecho que ese Díos único y verdadero,
es el que describe la Religión Cristiana a través de su
libro sagrado La Biblia.
4. Vamos a aceptar sus descripciones y a reconocer que ese
Díos cristiano es el único y verdadero.
5. Vamos a reconocerle validéz a todas las predicciones
Bíblicas, incluyendo a las del Apocalípsis.
Y POR ULTIMO:
6. Vámos también a reonocer que cómo hombres estámos
sómetidos; a la voluntad y designios de ese Díos único y
verdadero que senala la Religión Cristiana.
Pero vamos también a aclarar y senalar que para reconocer
todas estas cosas, tenemos primero que renunciar a las
demostradas verdades, conocimiéntos y realidades científicas:
1. Que las estrellas no han sido creadas para “iluminar el
Cielo” –como afirma La Bíblia-, que la Tierra cómo
“creación de Díos”, y con su producto a su “imágen y
semejanza” el Hombre, no es el Centro del Universo,
ni mucho menos su parte más importante.
2. Que ese “Cielo” que nos describe La Bíblia cristiana,
ni es “cielo” ni es azul, ni tampoco existe en lo que es la
atmósfera terrestre.
3. Que existen miles de galaxias en el Universo con millones
de planetas habitables y capáces de tener vida; de albergar
a seres superiores al hombre, en adelantos, cultura y
civilización y con ello, a la creación que este Díos cristiano
“Omnipotente”, “Unico” y “Verdadero”, ha hecho con el
Hombre, en nuestro insignificante Planeta Tierra.
4. Que la Teoría de la Evolución y las que senalan la formación
y aparición de la Vida en la Tierra, cómo producto de
combinaciones e integraciones químicas de la matéria, son
hechos fehacientemente comprobados y que nádie, en su
sano juicio, puede desconocer ni rebatir.
5. Que la realidad material del Universo y del Mundo, con
leyes físicas que rígen su formación, existéncia, evolución y
destrucción, es incuestionable, cómo también lo es el hecho,
que exísten lugares remotos en el Universo, dónde la Luz
necesita más de quince mil millones de anos luz para llegar
a esos lugares, y que ese conjunto astronómico constituye y
representa, un concepto de eternidad, de creación y de
grandeza muy superior, a todos esos díoses que la fantasía
y mentalidad humana han creado, al desconocer la realidad
y las leyes del Universo.
6. Que ese Díos que según La Biblia cristiana ha creado al
Hombre, pierde su razón de ser y de existéncia, no sólo ante
la propia realidad que constituye el Universo, sino también
ante el hecho de que el Hombre, es un inconcluído producto
y en evolución, que puede un día desaparecer, de la misma
manera que lo han hecho otras especies animales, con un
simple cambio de clima en la Tierra, o con la extinción del
Sol cómo estrella, fenómenos muy comunes en el Universo
y que ocurren practicamente “a diario”, sin intervenciones
“divinas”.
Lo que quiere decir que la desaparición y destrucción del
Hombre, pasaría desapercivido y no tiene ningún peso real
en la formación, desarrollo y existéncia del Universo, que
no puede ser reducido ni atado al Hombre en la Tierra.
Vamos a olvidar también que bajo el nombre de ese Díos
cristiano que describe La Biblia, se han cometido las injustícias
y los crímenes más abominables y horrendos que conoce la
História:
“La inquisición, las cruzadas, el medioevo,
las intervenciones, las guerras santas, los repartos,
el anticomunismo, el cristianismo,
los viejos tiempos...
En que la Cruz era un canon,
La Fé una ametralladora,
Y Díos:
un Verdugo Cruel,
al servicio de causas inmundas...”*
*(Michel Smiely 666; “Los Recuerdos del Ultimo Pedro”, tomado
de su libro; “Poemas de Amor, de Suenos y de Luchas”, página 61,
edición bilingue inglés/espanol, Vantage Press, 1981, Nueva York,
Estados Unidos de América).
Vamos pues a olvidar, que en todo el transcurso de la
História Humana, ese mismo Díos cristiano que presenta La
Biblía, ha defendido, representado y bendecido las causas
más inmundas, y han condenado y combatido las más nobles;
las que han deseado resolver las injustícias y problemas
sociales, y traer el desarrollo y el progreso de la Humanidad.
Y olvidando todas estas cosas, y aceptando todas las
exposiciones que hace la “Sagrada Bíblia” cristiana, vamos
también a situarnos como “pecadores infames”, que se niegan
a reconocer y a aceptar la existéncia y verdades de ese Díos
Todopoderoso, que ofrece a sus seguidores un “Paraíso
Celetestíal”, después de la muerte.
Y no sólo eso; vamos también a considerarnos como “la
rencarnación de Satanás” o del mismísmo “Diablo” aquí en
la Tierra; de ese predecido y famoso “Anticristo” y “666”
-para citar un ejemplo-, que Díos sólo podrá vencer a través
del Apocalípsis y “destrucción del mundo”.
Pero al suponer y aceptar todo esto, (que somos incluso hasta
el mismísimo “Diablo”), veamos entonces que es lo que nosotros
cómo “Satanás” y “Diablos” rencarnados, deseamos hoy hacer
en el mundo, y si es entonces correcto y justo que se nos califique
por ello, de seres “Diabólicos” o “Satánicos”. Nosotros con
nuestro “Proyecto 666”:
1. Vamos a ayudar a resolver todos los problemas que hoy
aquejan a la Humanidad, con soluciones viables y realistas
que vamos a presentar.
2. Vamos a acabar con las injusticias sociales, a través de
una mejor distribución de las riquezas materiales de la
Humanidad.
3. Vamos a acabar con la pobreza, la miséria, las enfermedades
Y el hambre, a través de la creación de un Nuevo Orden
Económico Internacional en el Mundo.
4. Vamos ayudar a crear una Nueva Fuerza Política en el mundo,
en lo que lo material y lo espiritual, (que es la evolución
superior de la Materia), van a tener su mejor convivencia y
desarrollo, sin las limitaciones que imponen la falta de visión
de materialismos dogmáticos, incapáces de comprender en su
conjunto, la esencia misma de la dualista naturaleza humana.
Esta Nueva Fuerza político-material-espiritual que va a
tener sus bases en:
Los princípios, naturaleza y esencia que representa,
introduce y defiende nuestro “Proyecto 666”, v a a crear una
Era Espiritual que va a permitir al Hombre, utilizar y
comprender, todas las fuerzas que encierran su espiritualidad
subdesarrollada, y colocarse en los más elevados planos de
felicidad, superación y progreso.
1. Vamos ayudar a integrar a todos los países y pueblos de la
Tierra en una sola nación, independientemente de las
diferencias existéntes hoy en el mundo, entre pueblos, razas
y naciones, entre creencias religiosas, sistémas económico-
políticos y níveles de desarrollo.
Esta unificación del Hombre bajo una sola bandera, (la
Terrícola), y en base a la naturaleza y esencia única que le
carácteriza, (independientemente de raza, color y lugar de
asentamiento), va a hacer de la Humanidad una família
indivisible, regida por todo el adelanto, superación y
progreso que representa, la naturaleza y esencia de nuestro
“Proyecto 666”, para construir un Paraíso en la Tierra.